Tres Ciclos Formativos en el Ave María

Alumno – José Aarón Mariscal Santos

Todavía recuerdo la primera vez que estudie en el instituto Ave María San Cristóbal, fue un ciclo formativo de grado medio, en concreto, el de Equipos Electrónicos de Consumo. Nada más llegar, me llamaron la atención sus instalaciones, que son bastante buenas y lo que mas me gustó sin duda alguna fue y lo seguirá siendo sus bocadillos con patatas fritas del famoso bar de Pepe. Cuando acabé este ciclo formativo de grado medio tuve varios trabajos de corta duración, sin embargo, algunos no tenían nada que ver con dicha formación pues eran tiempos de crisis económica, por eso decidí estudiar para la prueba de acceso de grado superior. Cuando la aprobé, dejé el trabajo que tenia entonces y esto supuso mi vuelta a este instituto, esta vez me decanté por el ciclo de grado superior de Sistemas de Regulación y Control Automáticos.En esta segunda oportunidad tuve más suerte, ya que me ofrecieron trabajo nada terminar mi periodo de prácticas.

A la izquierda José Aarón Mariscal Santos y a la derecha Javier Puerta Gutiérrez.

Después de 8 años, un día que me reencontré con un viejo compañero de este ciclo superior, me comentó la posibilidad de acceder a uno nuevo que era muy interesante. Este Ciclo era el de Automatización y Robótica Industrial y, en mi caso, me convalidaron bastantes asignaturas gracias a tener los estudios que antes explicaba, así que no lo dudé y me dirigí al instituto para intentar matricularme, a pesar de que ya estábamos en septiembre. Al final lo conseguí. Tengo que decir que lo que mas me ha gustado esta vez ha sido reencontrarme con mis antiguos maestros que todavía se acordaban de mí y sobre todo el cariño y dedicación con la que realizan su trabajo, especialmente a la hora de resolver cualquier duda o problema que pueda surgir.

Volví a estudiar para poder actualizar y mejorar mi currículum y así poder optar a ofertas laborales mejores, eso fue lo que me impulsó inicialmente. Pero lo que realmente me llevo de este ciclo es la satisfacción personal que he obtenido al realizarlo, también los nuevos conocimientos que he adquirido pues he aprendido mucho y, además, he recordado cosas ya olvidadas.

Cuando vuelves a estudiar después de tantos años ves las cosas distintas, se disfruta mas de la experiencia, pues ahora tengo más madurez para valorar esta bonita oportunidad que la vida ha vuelto a ofrecerme.